Los consejos de Sofi
Pequeños detalles, gran resultado.
01 Esta masa es ideal tanto para pizza como para focaccia. Para la versión focaccia yo usé semillas de amapola.
02 No añadas harina aunque la masa parezca muy blanda y pegajosa.
03 Incorpora los últimos 45 g de agua poco a poco, esperando cada vez a que se absorban.
04 La temperatura final ideal de la masa es de unos 25–26 °C.
05 Durante la fermentación fíjate sobre todo en el volumen y el aspecto de la masa, no solo en el tiempo indicado.
06 Si la masa se encoge al extenderla, déjala reposar antes de volver a intentarlo.
07 Precalienta el horno al menos 35–40 minutos antes de hornear.
08 Pasa la pizza horneada a una rejilla para que la base siga crujiente.