Los consejos de Sofi
Pequeños detalles, gran resultado.
01 La mantequilla para el laminado debe estar fría pero flexible, con una textura parecida a la de la masa.
02 Mantén siempre la masa fría: si la mantequilla empieza a ablandarse, para y vuelve a meterla en la nevera.
03 Haz cortes limpios con un cuchillo muy afilado para no aplastar las capas.
04 Después de cortarlas, las 8 tiras deben alinearse y trabajarse juntas como un único bloque.
05 Enrolla toda la lámina en un único cilindro y colócalo en el molde con la unión hacia abajo.
06 Desmolda el pan justo después de hornearlo y déjalo enfriar sobre una rejilla.