Corta la calabaza
Corta los 300 g de calabaza pelada en dados pequeños y regulares, para que se cuezan todos en el mismo tiempo.
Tip: Los dados de unos 2 cm se ablandan antes y se trituran más fácilmente.
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Corta los 300 g de calabaza pelada en dados pequeños y regulares, para que se cuezan todos en el mismo tiempo.
Tip: Los dados de unos 2 cm se ablandan antes y se trituran más fácilmente.
Pon la calabaza en una sartén con unos 50 ml de agua, el anís estrellado y los 5–6 clavos enteros. Tapa y cuece a fuego medio-bajo unos 15 minutos, removiendo de vez en cuando. Si la calabaza se seca antes de estar tierna, añade agua poco a poco.
Tip: El agua que añadas tiene que salir de los 300 ml totales de la receta.
Cuando la calabaza esté muy tierna y se aplaste fácilmente con un tenedor, retira con cuidado el anís estrellado y todos los clavos.
Tip: Cuenta los clavos antes de echarlos, así es más fácil asegurarte de que los has sacado todos.
Pasa la calabaza y el líquido que quede a un recipiente alto y tritura hasta que quede totalmente fina.
Tip: Si hace falta, añade solo una cucharada del agua que has reservado para ayudarte a triturar.
Vierte el resto de los 300 ml de agua en un cazo pequeño. Añade el azúcar moreno, la canela, la nuez moscada, la pizca de sal y el extracto de vainilla. Remueve y lleva a un hervor suave.
Tip: Si has usado más de 50 ml de agua para cocer la calabaza, réstalos del agua que va al cazo.
Cuando empiece a hervir suavemente, cuece la base del sirope 5 minutos, removiendo hasta que el azúcar se haya disuelto por completo.
Tip: Mantén un hervor suave para que el agua no se evapore demasiado rápido.
Añade el puré de calabaza a la base del sirope y remueve bien hasta que quede todo integrado.
Tip: Usa unas varillas de mano para incorporar el puré sin dejar grumos.
Deja que el sirope hierva a fuego lento 10–12 minutos, removiendo a menudo para que no se pegue al fondo.
Tip: El sirope tiene que espesar un poquito, pero recuerda que al enfriarse se vuelve más denso.
Apaga el fuego. Para un sirope más ligero y fino, cuélalo todavía caliente con un colador de malla fina. Si lo prefieres más cremoso y con más cuerpo, puedes dejarlo tal cual.
Tip: No aprietes demasiado la pulpa contra el colador si quieres un sirope especialmente fino.
Vierte el sirope todavía caliente en una botella o un tarro bien limpio. Déjalo enfriar, ciérralo y guárdalo en la nevera.
Tip: Remueve o agita el sirope antes de usarlo, porque la calabaza puede quedarse en el fondo.
Pon 40 g de sirope Pumpkin Spice en el fondo del vaso. Para la versión caliente, añade 180–200 ml de leche caliente espumada; para la versión con hielo, añade hielo y leche fría. Vierte despacio un espresso y termina con una pizca de canela por encima.
Tip: Si viertes el espresso despacio sobre la leche, consigues las capas típicas del latte macchiato.
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