Tortine · Corteza caramelizada
Canelés de ron y vainilla 🍨
Pastelitos de Burdeos con una corteza oscura y crujiente y un interior tierno, casi de crema, perfumados con ron y vainilla. Normalmente se hornean en moldes de cobre con cera de abeja, pero salen genial en un molde antiadherente con una capa finita de mantequilla. La masa se hace en unos minutos: el verdadero secreto es el largo reposo en la nevera.
Molde utilizado: Molde antiadherente para canelés de 12 cavidades. Ver dónde comprarlo ↗ (enlace de afiliado)

Atempera los huevos
Saca el huevo y las yemas de la nevera al menos 1 hora antes. Si tienes prisa, déjalos 10 minutos en agua tibia: no deben estar fríos.
Calienta la leche y la mantequilla
Calienta la leche con la mantequilla hasta que esta se derrita. Retírala del fuego: la leche tiene que estar tibia, no caliente, o cuajará los huevos. Si usas una vaina de vainilla, ábrela a lo largo, raspa las semillas y añádelas a la leche junto con la vaina mientras se calienta; retira la vaina antes de verter la leche sobre los huevos.
Prepara la masa
En un bol, mezcla la harina, el azúcar y la sal. En otro bol, casca el huevo y las yemas y remuévelos con una espátula, sin batir. Vierte la leche tibia sobre los huevos poco a poco, removiendo con suavidad, y luego añádelo todo a los ingredientes secos. Agrega el ron y, si usas extracto, la vainilla. Por último, cuela la masa con un colador: este paso es importante, porque elimina grumos y burbujas de aire antes del reposo.
Déjala reposar en la nevera
Tapa el bol y deja reposar la masa colada en la nevera al menos 12 horas, y hasta 48. El reposo intensifica el sabor y ayuda a que los canelés no se hinchen demasiado.
Prepara los moldes y el horno
Pinta el molde con mantequilla blanda, llegando a todas las estrías, y mételo en la nevera hasta que se endurezca. Mientras tanto, precalienta el horno a 220 °C durante 20 minutos.
Llena los moldes
Remueve con suavidad la masa, que se separa un poco durante el reposo, y viértela en los moldes fríos, llenándolos solo hasta el 70% (unos 60 g por cavidad).
Primer horneado a 220 °C
Mételos en el horno y hornéalos a 220 °C durante 30 minutos.
Segundo horneado a 180 °C
Baja el horno a 180 °C y hornea otros 30 minutos, hasta que la corteza esté oscura y brillante. Si ves que las bases se oscurecen demasiado, tápalas con una hoja de papel de aluminio.
Sácalos del horno
Desmolda los canelés aún calientes y déjalos enfriar sobre una rejilla: la corteza se vuelve crujiente al enfriarse.
Lo que he usado
Utensilios
Las imágenes exactas de referencia, para evitar el típico “¿pero cuál tengo que comprar?”.
Los consejos de Sofi
Pequeños detalles,
gran resultado.
01Freidora de aire: precalienta a 200 °C durante 10 minutos y luego hornea 25 minutos a 200 °C y 25 minutos a 160 °C. Si los tapas con papel de aluminio, sujétalo bien o el aire se lo llevará volando.
02Moldes de silicona: al terminar el horneado, desmolda los canelés y vuelve a meterlos a 180 °C durante 5–10 minutos, para que los laterales también queden crujientes.
03El ron es imprescindible: es lo que da a los canelés su aroma tan característico, así que no lo quites ni lo reduzcas. Lo mismo vale para el azúcar, que crea la corteza caramelizada. La vainilla, en cambio, va bien tanto en vaina como en extracto.
04Están más ricos el mismo día que se hacen: después se ablandan. Mete los que sobren en una bolsa cerrada enseguida y congélalos. Para servirlos, déjalos 20 minutos a temperatura ambiente y caliéntalos 3–5 minutos a 180 °C en el horno o en la freidora de aire.
Receta inspirada en Gom’s Baking (YouTube)